Amazon es conocido por su eficiencia en la entrega de paquetes alrededor del mundo, y por supuesto por la innovación constante en sus servicios. Su capacidad logística les permite prometer entregas en Estados Unidos de 2-3 días si no estamos en una ciudad con almacén, y de 2-3 horas si tenemos esa suerte. Sin embargo, con su nuevo proyecto Amazon Prime Air promete reventar esas marcas y entregar los paquetes en… ¡30 minutos desde su compra! ¿Cómo es eso posible y qué supone para la industria de la mensajería?

Usar drones para reducir tiempos en la mensajería urgente

Su último alarde en el mundo de la logística y entrega urgente es la creación del proyecto Prime Air. Este revolucionario concepto incorpora el uso de drones para la entrega de los productos adquiridos en su página web, lo que implica unos tiempos de entrega muy reducidos y una disponibilidad de productos que no depende de la cercanía de un u otro almacén. Se viene desarrollando desde el año 2013, superando obstáculos legales, logísticos y tecnológicos, pero aún no ha llegado a un perfeccionamiento que les permita aplicarlo al público general.

mensajeria urgente

Complicaciones para aplicar esta práctica

En primer lugar, es evidente que el proceso de picking debe ser totalmente reinventado para este tipo de entregas con dispositivos aéreos no tripulados. El reparto de mensajería urgente mediante éste método choca además con la legislación actual, que regula el tráfico aéreo de un modo demasiado estricto como para permitir que los drones vuelen a merced de las compras de millones de usuarios aleatorios. Nos encontramos con barreras ante esta oportunidad de negocio para la logística pero la suposición futura es que se puedan hacer negociaciones para cambiar estas regulaciones si hay permisos concretos, de esta forma se podrá permitir un repartimiento mucho más eficiente y sobretodo rápido, aunque en zonas pactadas.

Además, los almacenes tradicionales no están preparados para poder gestionar el aterrizaje, carga y despegue de los drones. Es por eso que la compañía patentó lo que se llama “airborne fulfillement center”, una especie de almacenes aéreos que nacerían por y para servir a los drones y los productos que éstos podrían entregar.

Otra de las complicaciones importantes de éste tipo de entregas de envíos es la autonomía de vuelo de éstos dispositivos. Los usados por Amazon logran viajar unos 16 kilómetros, mientras los de UPS muestran una autonomía de sólo 30 minutos de vuelo. Esto comporta que el rango de distancia entre el almacén y el sitio de destino es reducido y limita las condiciones de repartir los paquetes y mensajería con el dron.

El uso de drones en paquetería urgente se expande

La empresa de mensajería y paquetería UPS ha empezado a testear el uso de estos dispositivos para la entrega rápida y efectiva de paquetería urgente pero no lo hace desde el almacén sino desde una base móvil que permite reducir la complicación de la distancia recorrida por el dron. En este caso, el dron saldría de un camión en marcha, haría la entrega de forma automatizada y volvería al camión, que hubiera seguido su ruta mientras todo esto sucedía. La compañía Correos también ha experimentado con éste tipo de entregas urgentes de paquetería, para entregas en pueblos de difícil acceso por otras vías, ya sea por su localización como por vías de acceso cerradas por temas meteorológicos que impiden el paso, sobretodo en situaciones de urgéncia.

Las principales ventajas de este tipo de servicio para las empresas de mensajería y paquetería son el ahorro de tiempo, distancia recorrida y principalmente de dinero: se calcula que, aproximadamente, una reducción de unos 1,6km por conductor al día puede significar un ahorro de 50 millones de dólares, por lo tanto no solamente es un ahorro de tiempo sino que este directamente comporta un ahorro monetario.